Keren-Happuch: La Hija de Job y la Farmacopea Estética del Levante.
Independientemente del debate sobre la cronología, unidad literaria y coherencia estilística del epílogo de Job —cuya naturaleza lingüística, marcada por arameísmos léxicos y rasgos estilísticos divergentes del cuerpo poético, señalados en la crítica textual como indicios de estratos tardíos en la transmisión textual (cf. Clines, Seow; BHQ Job)—, la narrativa se detiene en un elemento que, aunque de función narrativa secundaria, resulta de notable interés filológico:
Tras la restauración, el texto (Job 42:14) registra la onomástica (nombre) de las tres hijas del protagonista (Job), revelando un contraste con las tendencias más frecuentes del registro onomástico bíblico conservado.
Si bien la epigrafía del Levante y del Antiguo Cercano Oriente (testificada en el corpus de Ugarit, los ostraca de Samaria o los archivos de Elefantina) documenta una amplia diversidad de variantes descriptivas, zoológicas y geográficas, existe una clara preponderancia —aunque no exclusiva— de nombres teofóricos en el registro onomástico bíblico conservado. En este contexto de frecuencia dominante de nombres vinculados a la divinidad (como Daniel o Elías), la designación de la tercera hija como Keren-Happuch (Job 42:14) representa una ruptura con la norma literaria predominante.
Para el lector contemporáneo, esta denominación suele percibirse como inusual o arcaica. No obstante, en el entorno cultural de los redactores, el nombre poseía una carga semántica inmediata y descriptiva. Se ofrece a continuación una analogía moderna únicamente como recurso didáctico para ilustrar la inmediatez semántica al lector moderno, sin pretensión alguna de equivalencia histórica ni retroproyección técnica: el valor semántico del nombre sería comparable a designar a una descendiente como "Sombra de Ojos" o "Elegancia Cosmética".
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| Ilustración conceptual del entorno cosmético del antiguo Levante; representación pedagógica no reconstructiva. |
Índice de Contenidos
Análisis Filológico: Desmontando el Término
El nombre hebreo se presenta como una construcción en estado constructo: Qeren-Happûkh. Para una exégesis rigurosa, es importante analizar los componentes no solo en su literalidad, sino en su espectro semántico y material.
A. Qeren (קֶרֶן)
Espectro semántico: Si bien la semántica primaria refiere al "cuerno" físico de un animal, el hebreo bíblico emplea el término en un amplio rango metafórico para denotar "fuerza", "poder" o "dignidad" (cf. Sal 92:10; Lam 2:3). Un paralelo fundamental se halla en 1 Sam 2:1, donde la expresión "mi cuerno se exalta en YHWH" vincula el término directamente con la restauración de la dignidad y el honor. Aunque el epílogo de Job es formalmente narrativo, el uso técnico de qeren aquí refleja convenciones semánticas propias de la poesía hebrea, donde la materialidad del objeto simboliza la restauración del estatus perdido.
Evidencia Arqueológica y Funcional: En la cultura material del Levante, los cuernos pulidos —y sus imitaciones en marfil, hueso o piedra— funcionaban como envases para sustancias de alto valor. Hallazgos en sitios como Megiddo y Hazor documentan frascos en forma de cuerno (horn-shaped flasks) tallados en marfil con residuos de aceites y pigmentos (cf. Dayagi-Mendels, 1989). Es fundamental subrayar que esta relación es analógica y no terminológica: no existe evidencia epigráfica que asigne el término qeren a estos artefactos; la conexión es una deducción basada en la analogía funcional del registro literario.
Diferenciación Técnica: Debe distinguirse este uso del especializado instrumento de viento (shofar). Mientras que el shofar constituye una aplicación cultual y militar específica, el texto de Job recupera la qeren en su dimensión de objeto de prestigio en contextos de élite. Esta afirmación se sugiere con evidencia en centros del Bronce Tardío como Ugarit (siglo XIII a.C.) o Enkomi (Chipre), donde recipientes cosméticos de marfil aparecen exclusivamente en contextos palaciegos o funerarios de alto rango.
B. Happûkh (הַפּוּךְ)
Precisión Terminológica: Este es un hapax onomástico, es decir, el término se utiliza como nombre propio sólo aquí aunque se debe tomar en cuenta que el sustantivo pûkh (פּוּךְ) está atestiguado en el registro bíblico asociado a la cosmética (2 Re$ 9:30; Jer 4:30). Sin embargo, la onomatización de productos (Keziah/Cascia, Jemimah/Paloma, Keren-Happûkh/Kohl) en Job 42:14 es un fenómeno literario único en la Biblia Hebrea, lo que subraya la intencionalidad del texto por resaltar la singularidad y el valor estético de las figuras.
Complejidad Mineralógica: Análisis arqueométricos en cosméticos egipcios (p. ej. en tumbas de Tell el-Amarna) confirman la galena como mineral predominante, mientras que en el Levante la variabilidad química refleja rutas de intercambio complejas con Anatolia y Arabia. El término pûkh define pigmentos oculares oscuros de alta opacidad, cuya función era doble: estética (definición del contorno) y protectora. Esta última dimensión está documentada en fuentes médicas egipcias (como el Papiro Ebers), que mencionan el uso de mesdemet (kohl) para prevenir afecciones oftálmicas y mitigar la radiación solar.
Síntesis Filológica
Como conclusión del análisis, el nombre no debe traducirse de manera definitiva, sino ofrecerse como una glosa funcional y heurística. La traducción literal oscila entre "Cuerno de Antimonio" y "Cuerno de Galena", pero su valor semántico en el sentido moderno se aproxima a: "Envase de Cosmética de Alto Estatus".
Esta categoría de "alto estatus" es una conclusión interdisciplinaria sostenida sobre tres ejes:
Materialidad: El uso de recipientes de marfil o piedra pulida (arqueología).
Rareza Mineral: La obtención de galena o estibina mediante rutas de comercio especializadas (arqueometría).
Asociación Textual: La recurrente vinculación de la cosmética con contextos de poder y diplomacia cortesana (2 Re 9:30; Jer 4:30; Ez 23:40).
Se refuerza que esta glosa busca traducir la inmediatez semántica para el lector moderno, funcionando como una herramienta pedagógica y no como una equivalencia filológica histórica absoluta.
Arqueología y Cultura Material: El 'Kohl' como Práctica de Protección
La relevancia del Pukh radica en que no constituía un mero ornamento; se trataba de una práctica con funciones estéticas y funcionales documentadas en diversos contextos arqueológicos y textuales del Cercano Oriente Antiguo.
Evidencia Arqueológica y Estratigráfica: Hallazgos en sitios clave como Tel Hazor (Estrato XIII), Megiddo (Estrato VII) y Gezer —correspondientes a las transiciones del Bronce Tardío y la Edad del Hierro— confirman un uso documentado de paletas, espátulas de marfil y frascos de alabastro con residuos de galena. Es fundamental precisar que estos artefactos son recurrentes en tumbas y residencias palaciegas de alto estatus, lo que indica que el kohl era un elemento significativo en las prácticas sociales y las redes de intercambio de élite. Esta materialidad se ve reforzada por evidencia epigráfica indirecta, como los ostraca de Samaria, que mencionan el flujo de aceites y productos cosméticos refinados, vinculando la posesión de estas sustancias con el prestigio administrativo y cortesano.
Función Profiláctica: Hipótesis Moderna vs. Práctica Antigua: Bajo lo que hoy denominaríamos —exclusivamente como categoría analítica moderna— una "farmacopea estética", el Pukh cumplía una función ambivalente. Además de la definición estética del contorno ocular, estudios bioquímicos modernos sugieren posibles efectos profilácticos vinculados a la composición mineral de la galena.
Nota epistemológica: Investigaciones (como Tapsoba et al., 2010) sugieren que el contacto del mineral con la humedad ocular producía monóxido de nitrógeno, un compuesto que podría estimular el sistema inmunológico local contra infecciones bacterianas. Es importante subrayar que esta es una hipótesis científica moderna y no constituye evidencia directa de una comprensión médica antigua en términos moleculares. Los estudios citados se realizaron predominantemente sobre muestras egipcias (ej. cosméticos de Tell el-Amarna); por tanto, la extrapolación al Levante debe considerarse estrictamente comparativa, dado que el registro levantino aún carece de análisis bioquímicos sistemáticos de similar envergadura.
Asimismo, se debe enfatizar que el conocimiento antiguo era de naturaleza empírica y se transmitía mediante la tradición cultural y la práctica ritual, sin que mediara una comprensión científica de la patología. El uso del pigmento estaba integrado en un habitus cotidiano donde la protección y la estética eran inseparables de la identidad social.
Una Hipérbole de Belleza y Restauración Sapiencial
Desde una perspectiva de análisis literario y exegético, se propone que la designación onomástica de la hija de Job como "Cuerno de Kohl" no constituye una cosificación del sujeto, sino el uso de una hipérbole de belleza intrínseca. Este recurso es hiperbólico en tanto intensifica un atributo estético elevado a categoría de identidad que además es un fenómeno recurrente en la lírica bíblica (cf. Cant 4:7: "Toda tú eres hermosa, amiga mía, y en ti no hay defecto"). Si bien la literatura sapiencial suele relativizar la belleza física frente a la virtud (cf. Prov 31:30), en otros pasajes se integra la estética como un componente del bienestar y la dignidad recuperada, como en el llamado a que "nunca falte el ungüento sobre tu cabeza" (Ecl 9:8). En este marco, el objeto material (qeren-happûkh) funciona como un símbolo cultural de perfección.
Es imperativo precisar que, aunque el epílogo de Job es formalmente narrativo, este cumple una función sapiencial específica. La propuesta sugiere que la figura de Keren-Happuch representa el estatus estético y el prestigio social que el autor deduce del contexto narrativo de restauración integral —donde Job recupera simultáneamente bienes, familia y honor—. Es fundamental subrayar que este estatus constituye una lectura exegética del relato y no una descripción arqueológica de prácticas cosméticas históricas. Esta interpretación entiende la armonía simbólica del nombre como parte de la economía del relato, en otras palabras, la lógica interna del epílogo que funciona como un cierre narrativo donde la restauración de Job es absoluta, abarcando las dimensiones espiritual, material y estética.
Recepción Textual: Versiones y Adaptaciones Estéticas
No debemos pasar por alto la evolución del término en las tradiciones de traducción, donde se evidencia la tensión entre el rigor técnico y la recepción cultural.
Septuaginta (LXX): Los traductores alejandrinos (s. III-II a.C.) vertieron el nombre como Amaltheias keras ("Cuerno de Amaltea" o cornucopia). Como hipótesis hermenéutica, se sugiere que este desplazamiento semántico constituye el uso de un símbolo helenista de abundancia y providencia, el cual es reinterpretado en este contexto bajo una clave estética. No se trata de una equivalencia filológica, sino de una acomodación semántica para un público griego que asociaba la cornucopia con el favor divino.
Vulgata Latina: Jerónimo, siguiendo su principio de Hebraica Veritas, optó por el literalismo técnico: Cornu stibii. Si bien esta elección privilegia la precisión del mineral, genera una notable distancia cultural respecto al lector latino, para quien el "cuerno de antimonio" carecía de la inmediatez semántica y el prestigio social que poseía en el Levante. Aquí, la tensión entre el literalismo técnico y la recepción cultural se hace evidente.
Tradición Talmúdica (Bava Batra 16b): La discusión se ubica en la Guemará, donde se integran diversos niveles de exégesis.
Estrato Amoraico: La cita de Rav Chisda (s. III-IV d.C.) ofrece una etimología basada en el brillo (karkha de-fuka). Se debe precisar que esta exégesis es de carácter aggádico y no filológico, orientada a resaltar la excepcionalidad del relato sobre la restauración de Job.
Comentario de Rashi (s. XI): Rashi traduce la dimensión técnica en una clave estética al explicar que la piel de la hija era radiante por naturaleza. Aquí, la tradición rabínica convierte el pigmento mineral en un símbolo de vitalidad y resplandor intrínseco.
Tosafot (s. XII-XIII): Los Tosafistas ofrecen una lectura que vincula la belleza de las hijas con la integridad del padre. En su análisis, la plenitud estética es un signo de restauración integral, donde la santidad y el bienestar se manifiestan en la perfección de la forma física, más que una descripción estética autónoma.
Estrato Estammítico (Redacción final): El marco narrativo final de la Guemará integra estas opiniones para construir una visión rabínica de la recompensa material. Es fundamental distinguir esta lectura, que busca una coherencia exegética para su propio tiempo y horizonte conceptual, del horizonte original del texto bíblico.
Conclusión y Bibliografía Seleccionada
La investigación sobre el nombre de Keren-Happuch revela que la onomástica bíblica no es solo un registro genealógico, sino un receptáculo de la cultura material y la estratificación semántica del Antiguo Cercano Oriente. A través de este análisis interdisciplinario, se concluye que:
La materialidad del envase (Qeren): Refleja, mediante paralelos tipológicos consistentes con la cultura material del Levante, un objeto de alto estatus vinculado a contextos cortesanos y rituales de unción. Es fundamental subrayar que esta relación es analógica y no una identificación terminológica directa; la analogía se sostiene en paralelos tipológicos arqueológicos y no en evidencia epigráfica directa.
La mineralogía del pigmento (Pûkh): Representa un bien de prestigio con funciones estéticas y posibles efectos profilácticos sugeridos por estudios bioquímicos modernos. Se debe precisar que esta última dimensión constituye una hipótesis científica actual —basada en el análisis de muestras de origen egipcio cuya extrapolación al Levante es de carácter estrictamente comparativo— y no una evidencia médica documentada en fuentes antiguas.
La intención literaria: Utiliza una hipérbole que se inscribe en el marco sapiencial de la restauración integral (espiritual, material y estética) y en la lógica del epílogo como cierre narrativo del libro. De este modo, se personifica la redención absoluta de Job al elevar una técnica cosmética a categoría de identidad personal.
Para Profundizar: Lecturas Recomendadas
Este análisis ha buscado trascender la superficie de un nombre "exótico" para revelar la densa estratificación semántica y la complejidad material que subyace en el epílogo de Job. Si este recorrido por la onomástica y la cosmética antigua ha despertado tu interés y deseas explorar por cuenta propia las fuentes técnicas y los debates académicos, he seleccionado estas obras y fuentes fundamentales. No son lecturas ligeras, pero la recompensa intelectual es inmensa:
Michal Dayagi-Mendels – Perfumes and Cosmetics in the Ancient World (Israel Museum, 1989) Esta es una obra de referencia fundamental para aterrizar la arqueología de la belleza. Dayagi-Mendels ofrece un catálogo exhaustivo de la cultura material del Levante, permitiéndonos ver los horn-shaped flasks (frascos en forma de cuerno) no como suposiciones, sino como realidades físicas recuperadas en estratos de élite. El valor de este estudio radica en su rigurosa sistematización tipológica, esencial para comprender la transición entre la función práctica y el estatus social ante la ausencia de evidencia epigráfica directa en los objetos.
C.L. Seow – Job 1-21: Interpretation and Commentary (Illuminations, 2013) Aunque este volumen se centra en los capítulos iniciales, el análisis de Seow sobre el léxico y los arameísmos establece el estándar para entender la lengua del libro. Su enfoque en la "estratificación semántica" proporciona herramientas metodológicas que son perfectamente extrapolables al epílogo, permitiendo captar por qué el uso de términos técnicos como pûkh no es casual, sino una elección deliberada del redactor para señalar una restauración arcaizante y sofisticada.
Talmud Bavli – Tratado Bava Batra 16b (Edición Schottenstein o Steinsaltz) Para no depender de interpretaciones de segunda mano, es imperativo acudir a la Guemará. En el folio 16b se despliega la discusión amoraica donde Rav Chisda ofrece su exégesis aggádica sobre Keren-Happuch. Este pasaje permite observar cómo la tradición rabínica, mediante una lectura midráshica y no filológica, transforma un dato técnico en un símbolo de vitalidad intrínseca, vinculando la integridad del padre con la perfección sensorial de la descendencia.
Septuaginta (LXX) y Vulgata Latina (Ediciones Rahlfs-Hanhart / Weber-Gryson) Comparar las versiones permite acceder directamente a la historia de la interpretación de este pasaje. En la Septuaginta (Job 42:14), el desplazamiento hacia el Amaltheias keras constituye una hipótesis hermenéutica fundamental para entender la recepción cultural helenista. Al contrastarlo con el literalismo de la Hebraica Veritas de Jerónimo en la Vulgata (Cornu stibii), se evidencia la distancia cultural que el rigor técnico puede generar frente a la inmediatez semántica del original.
I. Tapsoba et al. – "Finding Out Egyptian Gods' Secret Using Analytical Chemistry" (Analytical Chemistry, 2010) Este artículo es indispensable para entender la intersección entre bioquímica y humanidades. Los autores demuestran las propiedades inmunológicas del plomo en el maquillaje antiguo. Aunque el estudio se basa en muestras de origen egipcio, ofrece la base científica necesaria para sostener, mediante una inferencia comparativa plausible, nuestra propuesta sobre la función profiláctica del pûkh como una práctica cultural empírica de protección oftálmica.
Carol A. Newsom – The Book of Job: A Contest of Moral Imaginations (Oxford University Press, 2003) Newsom es fundamental para entender el marco sapiencial de la obra bajo la categoría de la "imaginación moral". Su análisis explica cómo la restauración de Job no es un cierre narrativo simplista, sino una reconstrucción de su mundo ético y social. Esta perspectiva conecta directamente con nuestra lectura de la hipérbole estética, situándola dentro de una economía del relato que celebra la recuperación de la plenitud sensorial como parte de un nuevo orden moral.
Espero que estas pistas les sean de utilidad en su propio camino de estudio. Recuerden que la investigación seria es un diálogo constante con las fuentes y con otros investigadores.
El análisis presentado presupone herramientas
críticas propias de las Ciencias Bíblicas (filología, historia, crítica de
fuentes).
Para quienes desean adquirir o sistematizar estas herramientas y
comprender cómo se aplican a casos como Keren-Happuch, el
curso Introducción a las Ciencias Bíblicas ofrece una formación
metodológica progresiva, sin asumir conclusiones confesionales.
Agradezco de corazón su tiempo y su confianza al haberme acompañado en este análisis sobre el nombre de una de las hijas de Job. Recuerden que no exploran estas complejidades en un espacio huérfano; mi compromiso como investigador es constante y, mientras tenga la salud y los conocimientos, estaré aquí para guiarles y aprender juntos en este maravilloso camino del estudio serio de las Escrituras. Si desean saber más sobre mi proyecto general y mi trayectoria, pueden visitar la sección Quién Soy.
¡Sigamos descubriendo juntos!

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